
"Hot" en el nombre de una clase suele generar dos reacciones: curiosidad o pánico. Este artículo es para las dos. Somos uno de los pocos estudios de la zona con paneles de calor infrarrojo, así que nos toca explicar bastante seguido qué es esto, y preferimos hacerlo sin humo.
Qué es (y qué no es)
Los paneles infrarrojos calientan los cuerpos y objetos directamente, no el aire. La comparación más fácil: el sol tibio sobre la piel en una mañana fresca. Sientes el calor en el cuerpo aunque el aire alrededor no esté sofocante.
Eso lo diferencia de un hot yoga tradicional, donde un calefactor sube el aire a 40 grados y el cuarto se siente denso desde que entras. Con infrarrojo la sala se siente envolvente y tibia, y el calor lo pone tu propio cuerpo en movimiento. Se respira normal.
Cómo se siente la clase
Los primeros minutos, casi nada: una tibieza agradable, como si el salón te hubiera estado esperando. A los diez minutos el cuerpo entra en calor mucho más rápido de lo que estás acostumbrada, y los músculos se sienten sueltos desde el inicio en lugar de a media clase. Y sí: vas a sudar bastante más de lo usual. Los pañitos los ponemos nosotras.
Lo que nos dicen las clientas al salir, con más frecuencia que cualquier otra cosa: una sensación de soltura, parecida a la de después de un masaje, y esa noche se duerme bien. Cada cuerpo lo vive distinto, así que tómalo como testimonio, no como promesa.
Nuestras clases con calor
En Reset el infrarrojo está en el salón de Mat, en las clases marcadas como Hot: Hot Pilates Mat, Hot Sculpt, Yoga Sculpt y Hot Barre. La misma clase existe en versión sin calor, así que puedes comparar. Todos los paquetes y membresías las cubren sin costo extra.
Consejos para tu primera clase hot
- Llega hidratada, no solo con la botella llena. El agua de la mañana cuenta más que la del minuto antes.
- Ropa fresca y ligera. Ese día no es el de la sudadera.
- Ve a tu ritmo. Bajar la intensidad o sentarte un momento es parte del proceso, no una derrota. La instructora lo ve como lo más normal del mundo.
- Si te sientes mareada, pausa y avisa. Sin drama y sin aguantar por orgullo.
Para quién no es
Aquí sin rodeos: si estás embarazada, tienes presión alta o baja, alguna condición del corazón o sensibilidad al calor, habla primero con tu médico. No es un trámite, es la diferencia entre una clase rica y un mal rato. Y si el calor simplemente no te llama, no pasa nada: el resto del horario está a temperatura normal y trabaja igual de bien.
La mejor forma de saber si el calor infrarrojo es lo tuyo es probarlo. Tu primera clase cuesta $20, en la disciplina que elijas, hot o no.
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